
Ficha Técnica
- Género: Plataformas
- Lanzamiento: Junio de 2011
- Plataformas: PlayStation 3, Xbox 360, PC
- Precio: -
- Versión: PlayStation 3
- Desarrolladora: Spicy Horse
- Publicadora: Electronic Arts
El caso de Alice: Madness Returns es muy curioso. Es la segunda parte de un juego que tuvo un impacto muy limitado pero que consiguió algo que muchos anhelan: convertirse en un título de culto, esa forma un tanto elitista que viene a decirte que alguien sabe más de juegos que tú. Esto dio lugar al juego que nos ocupa en este artículo, además de una tercera parte frustrada.
Independientemente de lo petulante que me pueda resultar cuando se le cuelga el sambenito de culto a un título, Alice: Madness Returns es un juego bastante particular, pero como siempre, vayamos por partes.
La historia
Una de las cosas que pueden parecer más deconcertantes, de un conjunto que ya de por sí es desconcertante a muchos niveles, la historia puede ser el segundo de ellos; el primero se lo reservo al diseño artístico del que hablaré más adelante.

Alice se encuentra internada en algo que parece a medio camino entre un psiquiátrico u orfanario, en un Londres muy decadente. Empezamos a vislumbrar que Alice se siente culpable por ser la responsable involuntaria del incendio que acabó con toda su familia. Tanto la ciudad como los personajes son tremendamente hostiles con Alice, no tanto por su pasado sino porque viven en total supervivencia.
De esta forma, Alice se evade a un País de las Maravillas donde en principio debería sentirse más a salvo, pero sin embargo se encuentra que está roto, lleno de enemigos y de personajes que quieren acabar con ella o incluso comérsela. Así que Alice se decide a salvar este mundo que parece existir solo en su cabeza.

La historia se cuenta de una forma un tanto confusa. Puede ser que al no haber jugado a la primera parte, que se incluye en forma de descargable con el juego, es posible que me haya perdido el contexto de muchos de los personajes pero más o menos va quedando claro que tanto en el país de las maravillas como en el Londres real, el mundo se le presenta a Alice de una forma un tanto inhóspita.
Un diseño artístico que quita el hipo
El juego presenta un diseño muy típico del visto en las creaciones de Tim Burton, con colores muy apagados para mostrar Londres y otros más vivos, aunque manteniendo poca saturación, en el País de las Maravillas. Los personajes se muestran de forma muy estridente, con grandes narices, o con cuerpos extraños y los enemigos presentan un diseño grotesto y muy desagradable que hace que todo en conjunto funcione de maravilla y con mucha coherencia.

Los escenarios también hacen gala de este diseño y todo tiene un porqué en ellos, lo que aumenta la sensación de que no se ha dejado nada al azar. Es lo más llamativo del juego, con ese contraste entre el personaje de Alice que aquí, al contrario que su versión de Disney, se muestra morena, perspicaz, con manchas de sangre en su ropa y botas de cuero hasta la rodilla… y con muchas ganas de venganza. Hasta los efectos de sonido son desagradables siguiendo la misma línea, como por ejemplo al coger los dientes.
Un sonido poco inspirado
Si el diseño artístico es uno de sus fuertes, la banda sonora es muy irregular. Hay composiciones que intentar ser estridentes en los momentos álgidos de la historia pero los que acompañan el grueso de los niveles son en general bastante aburridos. Entiendo que se hace para que vayan conforme al tema del nivel pero lo cierto es que o pasan desapercibidos o directamente son molestos porque el bucle es demasiado corto y terminan haciéndose pesados.
Un apartado gráfico muy desfasado
Incluso para el momento de su salida, junio de 2011, y a pesar de usar el Unreal Engine 3, el juego es muy pobre gráficamente. Podría pasar por una remasterización en alta definición de un juego de PlayStation 2. Y estamos hablando de que fue lanzado en una generación que llevaba ya 5 años en el mercado.

Afortunadamente el mencionado diseño artístico ayuda a tapar todas sus faltas técnicas, e incluso lo mejora porque crea un ambiente muy destartalado al contar con tan pocos gráficos, aumentando la sensación de extravagancia de todo el conjunto
Un diseño de niveles magnífico
Alice: Madness Returns es ante todo un juego de plataformas. No hay jefes finales entre niveles y sólo nos vamos encontrando con enemigos en lugares muy puntuales del mapeado, lo que no significa que sea un juego fácil. El diseño de niveles está a gran nivel, aunque en algunos momentos no está tan inspirado como en el resto pero es algo puntual.

Es un juego bastante largo teniendo en cuenta el género y hay mucho que explorar, muchos recovecos y los puzles para ir avanzando son ciertamente ingeniosos haciendo un uso muy inteligente de las pocas habilidades con las que cuenta nuestro personaje.
También ayuda que Alice se maneje muy bien y responda de forma muy correcta a nuestro mando, lo que hace que sea más divertido moverse por este País de las Maravillas tan grotesco.
Me gusta
Historia
Jugabilidad
El diseño de niveles está muy logrado
Ni fu ni fa
Gráficos
No me gusta
Música
Me gusta
Alice: Madness Returns es un juego muy irregular. A nivel gráfico está muy desfasado pero a nivel artístico es genial. La banda sonora pasa totalmente desapercibida mientras que el diseño de niveles y la jugabilidad es inmejorable.
Ya depende de qué consideremos que hacen divertido un juego. Para mí la jugabilidad y el diseño artístico están por encima de sus defectos por lo que yo lo he disfrutado mucho. Si os gustan las plataformas y el ambiente tétrico que propone, dadle una oportunidad

