Crimson Desert es un juego que levanta pasiones tanto para bien como para mal. Yo me lo pillé de salida porque llevaba mucho tiempo detrás de él pero no tenía otra idea en mente.
Lo cierto es que el juego no está nada mal, a pesar de haberme parecido un batiburrillo de cosas por hacer pero la cosa es que a mí estos juegos me abruman… y eso no le convierte en un mal juego sino en un juego que no es para mí.
Últimamente parece que hay una parte del público de los videojuegos empeñados en hacer caer títulos o estudios como si eso tuviera alguna especie de mérito o algo por lo que presumir.
Ya lo vimos con Concord donde una gran parte del público se alegró de que el título fracasara estrepitosamente. Yo no soy muy fan de esos títulos tampoco así que no sé exactamente qué pudo fallarle… sin embargo estamos viendo como lo están intentando con Marathon de Bungie también.
Hay una especie de placer en ver caer títulos y estudios por vete tú a saber porqué… a mí esto de disfrutar con el fracaso de los demás me parece propio de mediocres pero cada uno sabrá los duendes que gobiernan su cabeza…
En el caso de Crimson Desert también se han empeñado un poco en eso aunque la tenacidad del estudio ha sido más fuerte que todo el ruido. Se han puesto a escuchar a los jugadores y desde el primer día están lanzando parches para modificar lo que consideran que pueden hacer mejor. Algo parecido a lo visto con No Man’s Sky.

Y yo por las pocas horas que le eché al juego hasta descubrir que no era de mi estilo pues no me pareció un mal título. Gráficamente está bien, la música también mola, se controla bastante bien pero el desarrollo de los eventos que tienes que hacer “disparar” para que la historia avance me resultó caótico. No es que no te digan qué hacer… sino que te lo dicen de una forma totalmente ortopédica que yo no era capaz de entender. Llevarte media hora para averiguar cómo limpiar una chimenea no me parece divertido. Y no estoy hablando de un puzle… estoy hablando de tener la escoba, no saber cómo equipártela ni como avanzar…
A esto se le suma que el control no es “natural”. Hemos llegado a unos puntos donde ciertas acciones recurrentes en los títulos de un mismo género suelen ser muy parecidos. Es decir, si llego yo ahora y pongo que muevo la cámara con la cruceta del mando en vez de con el stick derecho del control alguno que otro arrugaría como poco la nariz. Hay muchas acciones en el juego y lo cierto es que es muy lioso cómo hacer ciertas cosas. El juego te lo explica pero muchas veces no sabes a qué se refiere.

Independientemente del caos que es meterte en el mundo de Crimson Desert, que se irá arreglando con el tiempo, lo cierto es que es el planteamiento jugable no me gusta. No porque sea malo o bueno, es porque no es lo que busco ni es un juego que me invite a divagar por su inmenso mapeado. Y no pasa nada. No todos los juegos pueden gustarle a todo el mundo… igual que si fuera un juego de coches sin yo jugar a nada de eso…
¿El juego es bueno o es malo? Pues yo lo cambiaría por si te gusta o no, que es lo importante. En mi caso, pues siento decir que no me gustó pero no por su falta de calidad sino porque pensar en echar 200 horas a un título es algo que me abruma y no me ofrece la diversión que me gustaría para que corretear por ahí me parezca divertido.

