
Ficha Técnica
- Género: Aventura de acción
- Lanzamiento: 21 febrero 2023
- Plataformas: PlayStation 4, PlayStation 5, PC, Xbox One, Xbox Series
- Precio: 59 €
- Versión: PlayStation 5
- Desarrolladora: RyuGaGotoku Studio
- Publicadora: SEGA
La saga Yakuza de SEGA ha pasado por muchas fases. Durante la época de PlayStation 3 vio ciertos spin-offs como Yakuza Dead Souls con zombies o las versiones Yakuza Black Panther para PSP.
Hubo un par de registros un poco más alejados de la actualidad basándose en periodos convulsos e históricos de Japón. Por un lado, Kenzan! que se basaba en el siglo XVII con Kiryu haciendo el papel del famoso samurái Miyamoto Musashi y luego estaría Ishin! que se basaría en la segunda mitad del siglo XIX donde Kazuma haría el papel de Sakamoto Ryoma al que acusan de haber matado a su padre.

La idea de estos spin-offs se basan en ciertas telenovelas japonesas muy populares que tienen un contexto histórico con amoríos, traiciones, etc. y la saga Yakuza ya tenía una ristra de personajes consagrados así que ¿porque no convertirlos en actores y que hicieran otro papel en otra historia? Así que más allá del modelaje de los personajes o los actores de voz o el sistema de jugabilidad, no guarda relación con el resto de los títulos de la saga a nivel narrativo.
El juego, originalmente lanzado en PlayStation 3 y PlayStation 4 allá por 2014, no salió de Japón. Es cierto que en esos años la saga Yakuza no vivía su mejor momento en occidente tras unas ventas algo paupérrimas. Yakuza 5 tardó en salir, solo salió en digital para PlayStaton 3 aunque SEGA se encargaría de revitalizar la saga poco después con los lanzamientos de la línea Kiwami. Pero tanto Kenzan, como Ishin o las versiones de PSP siempre se habían quedado en Japón.

A tenor del éxito de juegos como Ghost of Tsushima, SEGA decidió traernos una versión remasterizada de este título tan peculiar dentro de la saga Yakuza o, como se la conoce ahora, Like a Dragon.
Un poco de historia
Pues nos encontramos a finales del siglo XIX, los barcos negros del comodoro Perry han llegado a Japón y ha obligado al país a abrirse al mundo después de más de doscientos años cerrado al exterior, con alguna excepción en ciertos lugares muy limitados.
Japón, que hasta entonces había vivido su existencia ajeno al resto del mundo, descubre con horror que no pueden hacer nada contra la maquinaria bélica de la que hacen gala países como Estados Unidos, Francia o el Reino Unido, países colonialistas que tienen bastante más cerca de lo que pensaban tras sus conquistas e invasiones en Indochina.

La sociedad se debate entre seguir sus tradiciones o abrazar el progreso que parece traer la visión occidental como la democracia o la abolición de las castas sociales impermutables.
A todo esto Sakamoto Ryoma y su hermano, que forman parte del Partido Imperialista que aboga por devolverle el poder fáctico al emperador de Japón y acabar con el mandato del shogunato, ven como su padre es asesinado durante una reunión clandestina. Evidentemente, acusan a Ryoma de ser el asesino por lo que se ve obligado a escapar de allí.
La historia no será tan sencilla y acabará descarillando entre traiciones, incursiones y cientos de misiones secundarias a cada cuál más loca.
Jugando que es gerundio
Si habéis jugado a un Yakuza, sabed que este juego sigue fiel a su estilo. De hecho, solo cambia el contexto histórico, pero lo intrincado de la historia, los personajes, las situaciones… todo se mantiene en su línea.

Los juegos de Yakuza siempre han sabido mantener un equilibrio entre la seriedad de los temas que presenta así como dar ciertos toques de humor para ailviar la tensión narrativa y este juego no es una excepción. Además de seguir a pies juntillas la historia, podéis hacer muchas cosas: tener un huerto, aprender a cocinar, bailar, cantar, jugar al shogi, hacer carreras de pollos, entrenar en el dojo… más las misiones secundarias que hay como 150 y que os podéis llevar la misma vida para terminar el juego al 100%… yo en 35 horas he llegado a un 25%. La historia está completa pero el resto de cosas es una barbaridad.
El mapeado no es muy grande pero es muy denso, es decir, hay muchas cosas que hacer. Prefiero esto a un mapeado demasiado grande pero donde todo sea campo genérico. Es verdad que algunas misiones pueden ser algo tediosas pero la mayoría suelen ser muy originales y te sacarán alguna sonrisa o te dará algún momento bonito… o luego está Goro Majima que soltará alguna de sus burradas.
Técnicamente…
En cuanto a la remasterización… bueno.. hay sombras y luces. En cuanto a lo positivo, los personajes principales lucen muy bien con buenas expresiones, al igual que los escenarios que también se ven muy correctos, sin alardes, pero cumplen.

En el lado contrario tenemos los pobres diseños de personajes secundarios. El título no puede disimular su origen en PlayStation 3, y, algo que arrastra la serie de esa época, es la repetición de expresiones y gestos demasiado recurrentes como cuando se asustan o se sorprenden. Esos movimientos de brazos y cabeza terminan siendo muy artificales de tanto repetirse y le resta credibilidad al conjunto. Otra cosa, que aunque no perjudica la jugabilidad, es que es muy chocante ver gente caminando contra puentes, paredes… y es algo que se repite demasiado.
También tenemos las texturas que no es que sean un alarde de resolución y es algo a lo que se le podría haber puesto más mimo.
Me gusta
Historia
Música
Jugabilidad
Ni fu ni fa
Gráficos
Algunas misiones se hacen pesadas de seguir
No me gusta
El modelado de muchos personajes secundarios.
Me gusta
Yakuza Ishin es una espinita que SEGA se ha quitado por fin al traernoslo remasterizado al mercado occidental. Guarda todas las cosas buenas de la saga en un contexto totalmente diferente y muy emocionante. Pero al ser un juego con origen en PS3 arrastra a nivel técnico ciertas limitaciones que no se han pulido. Ojo, esto no impide para nada disfrutar del juego pero es chocante ver personajes muy bien trabajados junto a otros con poca personalidad gráfica. Si os gusta la saga Yakuza, no os lo perdáis.

