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Análisis: Majin and the Forsaken Kingdom

Hubo un tiempo anterior en el que hacer un videojuego no requería un presupuesto tan elevado y unos tiempos de desarrollo que se cuentan ahora por lustros, lo que permitía tanto a desarrolladoras como editoras apostar por propuestas más arriesgadas y a lo que últimamente sólo los indies se atreven.

Esto lo estuvimos viviendo plenamente hasta la generación de PlayStation 2, Gamecube y Xbox y que también llegó, aunque en menor volumen, hasta la generación de PlayStation 3 y Xbox360 donde todavía había hueco para explorar nuevas formas de jugar menos asentadas que las ya explotadas hasta la saciedad.

El título que nos ocupa ahora mismo está un poco a medias en ese punto, pues si bien no es una apuesta del todo arriesgada porque ya existían juegos así, lo cierto es que no eran especialmente comunes y, además, se lanzó al calor del anuncio de The Last Guardian con el que comparten premisa y lo que le valió al juego de Game Republic bastantes críticas.

Empezando por lo primero, el título fue creado por Game Republic, un efímero estudio que salió de ex trabadores de Capcom que nos trajo joyitas como Genji en PlayStation 2 o Folklore para PlayStation 3 entre sus juegos más conocidos.

Pero hablemos del juego en sí. Este título siempre me llamó la atención desde su anuncio y me gustó mucho el diseño artístico que iban mostrando, la historia y el majin, el personaje que nos acompaña y al que debemos darle órdenes.

La historia versa sobre una maldición que cayó sobre el reino en el que habita el protagonista, una especie de brea negra, conocida como oscuridad, que convierte a las personas en monstruos. Nuestro protagonista, Tepeu, es capaz de hablar con los animales y estos le cuentan la leyenda del “majin”, una criatura considerada el guardián del reino y de todos cuantos allí viven, además de ser la única esperanza de acabar con la oscuridad y que el reino vuelva a ser habitable. Así que haciéndole caso a los animales, el prota se embarca en un castillo para liberar al majin.

La historia no es especialmente original y la hemos visto mil y una veces. Además, para seguir tirando de originalidad, al liberar el majin descubrimos que le faltan poderes y que tenemos que recuperarlos… pero es que encima tiene amnesia. La gracia es que el juego cuenta la historia como si fuera un cuento, recuperando poco a poco la memoria y dando un poco más de transfondo al relato.

La premisa jugable es que manejamos al ladrón humano principalmente mientras que damos órdenes sencillas al majin, además de usar sus poderes a medida que los vamos obteniendo. Suena muy parecido a The Last Guardian, y en verdad lo es pero aquí tenemos más acciones y el Majin es mucho más obediente que Trico, el animal acompañante en el citado juego. Esto es también porque al personaje se le presupone más inteligencia y consciencia que al gato-pájaro del Team Ico. No es que estuviera mal hecho en The Last Guardian y bien en el juego de Game Republic, es que la idea era que Trico fuera un alma libre y el majin más persona.

La verdad es que el sistema funciona bastante bien a pesar de su sencillez y el majin responde correctamente a las acciones. Es verdad que en alguna batalla puede ser que se enfrasque en una acción mientras le estés dando otra orden pero es algo muy puntual y tanto Tepeu como el majin se controlan muy bien.

Como estaréis imaginando, el juego tiene mucho de colaboración entre los dos personajes y muchos de los puzzles y las batallas de jefes implican coordinarse entre los dos para seguir avanzando.

La mecánica de avence en el juego se basa en un extenso mapeado por zonas, cada una con sus propias mecánicas y puzles basados en los poderes del majin que hayamos ido desbloqueando. Pasaremos por muchas zonas que no podremos visitar debido a que hay obstáculos que sólo pueden ser eliminados con poderes que el majin aún no tiene. Esto nos obliga a visitar zonas del mapa que ya hemos desbloqueado anteriormente porque, a pesar de haber una opción para viajar entre diferentes lugares, es algo muy puntual y que generalmente nos va a quedar muy lejos cuando los necesitemos. Aún así no se hace especialmente pesado y esto nos permite investigar áreas nuevas para conseguir artículos para nuestros personajes.

El juego tiene un pequeño toque rolero donde podemos ir subiendo de nivel para aumentar nuestros niveles de fuerza y energía, aunque es algo bastante limitado lo cierto es que le da más profundidad a la mecánica del juego.

Aunque las áreas tienen un motivo gráfico, es decir, una arboleda, un desierto, lluvia, etc., lo cierto es que con el tiempo todas terminan siendo muy parecidas. Que la mayoría de los lugares sean pasillos limitados por dos paredes, o barrancos, a cada lado, no ayuda a que las diferencias entre áreas sean especialmente notorias y la diversidad gráfica termina siendo una excepción, lo que es una pena, dado que el diseño artístico general es bastante bonito. A nivel técnico cumple sin más. No hay especialmente alardes gráficos, y muchas texturas tienen una visión borrosa o repetitiva. Sí, ya sé que es un juego de 2010 pero incluso para esas fechas es bastante cortito.

En el caso del sonido, acompaña correctamente. Tiene sus momentos, y usa el típico recurso de cambiar la música cada vez que estamos en un combate, pero siempre es el mismo tema para las batallas y termina haciéndose cansino aunque útil para saber si el enfrentamiento se ha acabado o tenemos que seguir acabando con enemigos. El doblaje de los protagonistas al castellano está muy bien, y se le termina cogiendo cariño al majin con esa mezcla de bonachón y entrañable que tiene. En el caso de los personajes secundarios, mayormente animales, el doblaje no es tan brillante y muchas veces está como descontextualizado de lo que pasa, suelen ser voces muy ansiosas pero no sé si en la versión original es así.

Los puzles son bastante ingeniosos, y hay veces que habrá que echarle mucha imaginación para poder avanzar correctamente, lo que es lo mejor del juego. A veces hasta los enemigos forman parte del puzle por lo que mejor ir con la mente abierta a la hora de resolverlos y, sobre todo, explorar bien cada zona.

La curva de dificultad está bastante medida hasta que llegas a la zona final. Y es algo que no me ha gustado porque el juego no te prepara para la paliza de la última zona. Aparecen enemigos más fuertes, en mucha más cantidad y que vuelven a salir una y otra vez. Esto debería haber sido más progresivo y no llegar a una zona con un alto nivel en el que te matan todas las veces que no te han matado en el resto del juego.

Entiendo que es el final del juego pero siempre me ha parecido una forma muy tramposa de alargar títulos innecesariamente. No es que sea imposible superar ese tramo, pero es muy frustrante estar jugando de una forma durante todo el tiempo y encontrarte que en la última parte tienes que cambiar repentinamente la forma de jugar. Hubiera estado bien que estos cambios se hubieran visto en otros momentos críticos del juego como en los jefes.

Conclusiones

Ha llovido ya mucho desde que este juego de aventuras y plataformas con puzles y un pequeño toque rolero allá por 2010, y a pesar de que le cayeran muchas críticas por aprovechar el anuncio de The Last Guardian para salir a la venta, la verdad es que es lo suficientemente diferente del juego del Team ICO como para que las comparaciones acaban ahí.

Es verdad que se puede hacer algo repetitivo, tanto a nivel gráfico como jugable, pero se hace bastante entretenido para las 12 horas que se tardan en alcanzar el final. Un final, todo sea dicho, que queda abierto y que tras más de 15 años desde su lanzamiento, no tiene visos de cerrarse en algún momento. Una pena porque la base podía dar mucho de sí.

Ficha Técnica
GéneroAventura de acción
Lanzamiento23 de noviembre de 2010
PlataformasXbox 360, PlayStation 3
Precio
VersiónPlayStation 3
DesarrolladoraGame Republic
PublicadoraBandai Namco
Análisis Técnico
Gráficos
7
Sonido
7
Jugabilidad
8
Diversión
8.5
Conclusiones
Me ha gustado
– Lo entrañable del Majin – Los puzles que requieren una acción conjunta entre el protagonista y el majin – La mezcla de plataformas con toques de rol
No me ha gustado
– Los escenarios, a pesar de su variedad, terminan pareciéndose mucho entre ellos – A veces puede hacerse repetitivo – El tramo final puede ser un poco frustrante
VEREDICTO
Un título con una buena base jugable y una historia poco original que, a pesar de pecar de algo repetitivo, se hace muy divertido
7